El presidente Joe Biden dirá esta noche que el presidente ruso, Vladimir Putin, pensó que podía dividir a la OTAN con la invasión de Ucrania y se equivocó.

“La guerra de Putin fue premeditada y no provocada. Rechazó los intentos de diplomacia. Pensó que occidente y la OTAN no responderían. Y pensó que podía dividirnos aquí en casa. Putin estaba equivocado. Estábamos listos”, indicará Biden en su mensaje, según extractos distribuidos por la Casa Blanca.

Biden ofrece esta noche, a partir de las 9:00 p.m. (10:00 p.m. en Puerto Rico), su primer mensaje oficial al Congreso sobre la situación de Estados Unidos, en momentos en que se intensifica la guerra en Ucrania, disminuye la propagación del COVID-19, ha habido una creciente inflación y su porcentaje de aprobación en la opinión pública ha caído al 37%.

Su mensaje tiene lugar una semana después de la invasión rusa de Ucrania, que ha provocado cientos de muertes y desplazado a más de 500,000 personas.

Estados Unidos y sus aliados han impuesto duras sanciones financieras contra el sistema bancario ruso, empresas y oligarcas, mientras incrementa la ayuda militar y humanitaria a Ucrania.

“A lo largo de nuestra historia hemos aprendido esta lección: cuando los dictadores no pagan el precio de su agresión, provocan más caos. Ellos siguen moviéndose. Y los costos y las amenazas para Estados Unidos y el mundo siguen aumentando. Es por eso que se creó la Alianza de la OTAN para asegurar la paz y la estabilidad en Europa después de la Segunda Guerra Mundial”, indicará Biden.

En términos de la economía estadounidense, el presidente Biden, como adelantó la Casa Blanca, exhortará al Congreso a echar adelante medidas que aumenten la capacidad productiva de Estados Unidos y permitan combatir la inflación.

Para Biden, es posible reducir el precio de los productos y el déficit fiscal. Ha adelantado que impulsará medidas para revitalizar la manufactura.

Advertisements

“Una forma de combatir la inflación es reducir los salarios y empobrecer a los estadounidenses. Tengo un mejor plan para combatir la inflación. Reducir costos, no salarios. Fabricar más automóviles y semiconductores en Estados Unidos. Más infraestructura e innovación en América. Más bienes moviéndose más rápido y más barato en Estados Unidos. Más trabajos en los que pueda ganarse bien la vida en Estados Unidos”, agregará.

Para Biden, este es el momento para aprobar iniciativas que fomenten mayor producción en Estados Unidos. “En lugar de depender de cadenas de suministro extranjeras, hagámoslo en Estados Unidos. Los economistas lo llaman ‘aumentar la capacidad productiva de nuestra economía’. Yo lo llamo construir una América mejor. Mi plan para combatir la inflación reducirá costos y el déficit”, señalará Biden.

Temprano en el día, la Casa Blanca anunció que el presidente Biden también utilizará su mensaje para presentar una estrategia dirigida a reforzar la atención a la crisis de salud mental en Estados Unidos, que se ha agravado en medio de los aislamientos provocados por la pandemia del COVID-19.

“Debemos expandir drásticamente el suministro, la diversidad y la competencia cultural de nuestra fuerza laboral de salud mental y trastornos por uso de sustancias… y aumentar tanto las oportunidades como los incentivos para que se desempeñen en las áreas de mayor necesidad”, indicó la Casa Blanca, en una hoja informativa.

Biden hará énfasis en que la salud mental de los jóvenes se ha visto particularmente afectada por el COVID-19, que ha interrumpido sus rutinas, generado aislamiento social, ansiedad y pérdida de aprendizaje.

“Más de la mitad de los padres expresan preocupación por el bienestar mental de sus hijos. Un estudio inicial descubrió que los estudiantes están atrasados unos cinco meses en matemáticas y cuatro meses en lectura, en comparación con los estudiantes antes de la pandemia”, agregó la Casa Blanca.

En su mensaje, el presidente Biden indicará que su proyecto de presupuesto para el año fiscal 2023, que empieza en octubre, destinará $700 millones en programas como el Cuerpo Nacional de Servicios de Salud, y otros que ofrecen capacitación y acceso a becas y pago de préstamos a médicos dedicados a atender la salud mental y que estén comprometidos a servir en comunidades rurales “y otras comunidades desatendidas”.