SANTO DOMINGO.- “Nadie con dos dedos de frente o un poco de juicio puede negar lo que está pasando en el sistema educativo preuniversitario”, según el ministro de Educación, Carlos Amarante Baret, quien insiste en que el país vive una “revolución” en materia de educación.
“Solamente la mezquindad política puede entorpecer, nublar la razón”, planteó el funcionario, para luego hacer referencia a datos de la encuesta Greenberg-Diario Libre, que revelan que el 89% de la población dominicana está identificada con los cambios que se promueven en la educación del país.
“Pero es una constante en todos los estudios, pero es que uno lo siente en las calles cuando uno camina, cuando yo voy al teatro, cuando voy al cine, si estoy en la playa, si estoy en las plazas, si estoy en el pley, si voy a la iglesia, a cualquier evento social, yo lo que siento es la mirada de aceptación, de aprobación, cariñosa, de la gente, porque la gente sabe que estamos transformando este país”, comentó Amarante Baret en el programa “Interactivo Súper 7”, por la emisora La Súper 7 (107.7 FM).
Insistió en que se trata de una revolución educativa la que lleva a cabo el presidente Danilo Medina y destacó que la inversión del 4% del producto interno bruto (PIB) en educación haya permitido hacerlo.
Dijo que hasta el año 2012, el diagnóstico sobre las debilidades del sistema educativo llevó al presidente Medina a formular una propuesta de cambio y aunque muchas de esas debilidades persisten, se trabajar para reducirlas y eliminarlas.
Entre esas debilidades figura el abandono o deserción escolar, la cual, según dijo, tiene su causa en la pobreza, en la marginalidad y la falta de oportunidades de los jóvenes en los barrios y campos del país.
Indicó que se trata de padres con sus hijos en las escuelas que cuando se están convirtiendo en adolescentes, en séptimo y octavo curso, deben salir de las aulas para trabajar para que ayuden con la manutención de los más pequeños.
Planteó como muy necesario también, que cuando el niño pasa a cuarto curso de primaria tenga cierto dominio de lectura comprensiva y que tenga nociones de matemáticas.
“Son dos cosas claves, el niño hay que enseñarlo a razonar lógicamente y para eso, las matemáticas son el instrumento ideal, pero también el niño necesita comenzar a formarse una idea de las cosas, y eso para poder hacerlo, tiene que tener la capacidad de poder leer y de poder entender, de poder comprender la descripción de esas cosas que están en los libros; y ahí hemos acumulado grandes deficiencias”, dijo el ministro refiriéndose a las razones que llevaron a Medina a impulsar su “revolución educativa” a través de cambio de modelo que retenga a los niños en las escuelas.
Afirmó que la “revolución educativa” le está dando respuesta a dos interrogantes: cómo retener a los estudiantes en las escuelas y cómo mejorar la calidad de la enseñanza.
Defiende construcción de aulas y tanta extendida
Amarante Baret dijo que ha tratado de hacer entender a los críticos de esta gestión, que si era necesario ampliar la jornada educativa para retener al niño en la escuela, cómo se podía hacer con la misma cantidad de aulas que existía en el año 2012 cuando comenzó la Administración Medina.
“Si los de la mañana se van a quedar hasta las cuatro (4:00 de la tarde) ¿qué hacemos con los que entran a las dos (2:00 PM), los mandamos para sus casas?, se preguntó el funcionario para abundar sobre la justificación del programa de construcción de nuevas aulas puesto en marcha por el Gobierno.
“Por eso, ya nosotros tenemos más de 13,000 aulas construidas y ahora, en las próximas semanas, antes del mes de agosto cuando inicia el año escolar 2016-17, posiblemente estén entrando alrededor de unas nuevas 5,000 aulas, porque esto lo que procura es universalizar el modelo, que todo el mundo vaya a las ocho (8:00 AM) y salga a las cuatro (4:00 PM), comentó ante las interrogantes surgida en el programa conducido por George Rodríguez, Juan Taveras Hernández (Juan TH) y Ruddy González.
El ministro de Educación destacó la importancia del programa de alimentación estudiantil, refiriendo que en el país hay miles de niños que salen para la escuela sin desayunar y en la tanda vespertina sin almorzar, lo que se convierte en problema serio para la familia y para el proceso de aprendizaje del estudiante.
“Tú no te imaginas la trascendencia que es para ese niño el poder desayunar y almorzar en la escuela, la tranquilidad que eso le da al niño, como lo prepara para estar en un mejor clima dentro del curso para el proceso de enseñanza y aprendizaje. Porque yo quiero que tú me digas, cómo se puede aprender bien con hambre”, planteó Amarante Baret.
Calidad de la educación
Para el ministro es de vital importante tener un maestro bien formado, “porque al final del día todos sabemos que el niño va a aprender lo que el maestro pueda enseñarle, el niño va a motivado, el niño va a estar orientado. Por lo tanto es de vital importancia tener un maestro bien formado en términos de los contenidos, en términos pedagógicos, es decir, que pueda hacer del proceso de enseñanza-aprendizaje una actividad emotiva, interesante, no aburrida para el niño”.
Dijo que hay que entender que en algún momento la calidad de la educación dominicana se fue deteriorando, pero que ahora se ponen todos de acuerdo, para ver cómo se va transformando la capacitación del maestro.
Considera que la sociedad no se puede desesperar, porque un maestro no se puede formar en 18 meses como se tratara de la construcción de una escuela.
“Ni transformar los hábitos, la cultura de una clase magisterial. Eso, tiene que ser primero con el concurso de ellos y en segundo lugar, con los programas educativos de capacitación que implemente el Ministerio”, planteó para indicar que no se trata de una barita mágica que uno toca y todo queda resuelto.
Amarante Baret dijo que ve como elemento positivo en el tema, la gran identificación de todos los sectores sociales y que al propia clase magisterial está consciente de que estos cambios hay que hacerlos.
Afirmó que en esta gestión se ha dignificado como nunca la labor del maestro. Puso de ejemplo, que un profesor de básica, con sus incentivos, está devengando unos 43,000 pesos mensuales; 45,000 si es de adultos y 50,000 si es de media.
Afirmó que los 15,000 maestros que han ingresado recientemente a la actividad docente marcará una diferencia, porque es mejor formado y se les está poniendo tutores, porque muchos no sabrían, en principio, lidiar con grupos de niños en el proceso de introducción.
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