Con el credo “No puedo fallar” se despierta cada día David Collado. Su sueño era llegar a alcalde y ahora es hacerlo bien para poder dormir y alzarse a otros vuelos que justifiquen su abanderamiento de emprendedor y transformador de los desgastados cánones políticos, empresariales y sociales.
Convertir a la ciudad de Santo Domingo en un cuadro ordenado y limpio, como es el sector Los Cacicazgos, donde nació, es su Norte, pero tiene que navegar primero entre vertederos, mercados, aguas residuales, callejones, y gente con tanta precariedad económica y escasa formación ciudadana que se le dificulta colaborar con la renovación de la mentalidad de ciudad modelo.
Es una tarea difícil, aunque mantiene la fe en que producto del esfuerzo y dedicación que pone en todo lo que hace, logrará al menos mejorar el sistema, siendo el puente por donde pasarán las nuevas generaciones de emprendedores en busca de oportunidades para demostrar que sí pueden.
Y en términos políticos, que es su mayor reto, sabe bien que él es el riel que está conduciendo a los líderes estancados en el viejo método de alcanzar el poder con la “Ley del más fuerte”, por el camino que los lleve a ganar con los hechos. Esto es sin palabras, sin promesas que no puedan cumplir y olvidándose de la recomendación de Nicolás Maquiavelo.
El patrón de la famosa frase de este pensador del Renacimiento (Siglo XV), “El fin justifica los medios”, en la cual se han escudado históricamente todos los que han aspirado al poder y lo han logrado por la fuerza de la sabiduría política y el concepto de que se puede “hacer y deshacer”, está en la cuerda floja en el sistema operativo de David Collado.
En esta entrevista concedida a LISTÍN DIARIO, Collado revela cómo teje su telaraña para hacerla resistente a los compromisos políticos, sin dejar de ser militante, cómo se maneja con el gobierno de un partido opositor, cuál es su pensar sobre la sociedad civil vigilante y qué proyección le da su futuro.
Tesis de Maquiavelo
Nicolás Maquiavelo (1469-1527), ídolo de todos los que aspiran a un puesto porque les permite hacer lo que sea para lograrlo, argumenta, según sus intérpretes, que todo Príncipe debe tener virtud y fortuna para subir al poder: Virtud al tomar buenas decisiones y fortuna al tratar de conquistar un territorio y encontrarse con una situación que no fue provocada por él mismo, pero que lo ayuda o beneficie conquistar. Y también señalan que Maquiavelo habla de la reparación social por los daños causados para llegar al poder: “Aquel príncipe que obtenga el poder mediante el crimen y el maltrato, siendo éste vil y déspota, debe entender que una vez subido al poder tiene que cambiar esa actitud hacia el pueblo. Dándole liberio al pueblo, para ganarse el favor del mismo, ya que al fin y al cabo estos serán los que decidan su futuro”.
LA POLÍTICA
Usted representa al mayor partido opositor. ¿Tiene alguna línea a seguir?
Me siento orgulloso de formar parte de mi partido y creo que lo estoy representando de una manera muy digna. Sé que soy un ejemplo para ellos y un aval en futuros procesos electorales, pero no puedo bajo ninguna circunstancia defraudar a la gente y fracasar en el Distrito Nacional.
¿Ha recibido presiones de su propio partido?
Claro que sí. Pero he tratado de que mi partido entienda que yo soy el alcalde de todos los ciudadanos y que tengo que dar respuesta a las diferentes comunidades, sin importarme los colores partidarios.
¿Qué tipo de presiones: Demanda de empleos, actitudes políticas?
Si tengo que irme para mi casa por poner las cosas claras sobre la mesa me voy, pero yo no voy a fracasar en esta administracion porque me debo a más de 277,000 personas que salieron a votar por una nueva esperanza. Ya ese compromiso lo tengo en mis hombros. Cada día cuando me levanto y salgo a la calle es con el credo de no fallar”.
¿Tiene David algún plan para unir el PRM con el PRD?
No. Estoy concentrado en administrar la ciudad y en la función que me dio el pueblo. Esa función fue la de no descuidar en ningún momento el recuperar los servicios básicos de esta ciudad. Una ciudad que cuando llueve se innunda, que vive de espaldas al mar, que tenía sus cementerios y mercados abandonados, una ciudad que colapsó.
Diferentes sectores tienen expectativas con usted. ¿Ha pensado en ser Presidente?
Yo estoy concentrado en la ciudad de Santo Domingo. Le haría un flaco servicio a mi ciudad si la representara de manera irresponsable. Y a mi generación si me pongo a pensar en candidaturas y me desenfoco de mis funciones. Ese ha sido uno de los grandes errores de los políticos que ya tenemos.
¿Favorece usted las candidaturas de noveles políticos?
Esta candidatura a la que yo aspiraba y que logré a los 40 años, ahora es una realidad y también un gran compromiso. Pero se puede lograr.





