
“Lo que trato es de seguir manteniendo nuestra bandera en alto. Cuando salía de la República Dominicana lo que trataba era de hacer un buen trabajo, trataba de olvidarme de mi familia, en ligas menores, tener que pensar mucho, llamar a mi familia, pero una vez en el (19)95 me acostaba pensando ‘me voy de aquí”, pero no se lo decía a nadie, nada más cuando me acostaba del cansancio, jugaba todos los días, no me daban días libres, nunca había jugado cinco meses corridos, pero solo fue porque cogí un slump (racha negativa) de 16 turnos sin dar un hit, pero gracias a Dios me ayudó”, dijo Guerrero en rueda de prensa en el Salón de Embajadores del Aeropuerto Internacional de Las Américas.
Acompañado en la mesa, además de los ministros Días y García, por sus hermanos Eleazar y Wilton, su madre Altagracia Alvino, su publicista Eugenio Rojo, y con sus ocho hijos a su izquierda, Guerrero habló por espacio de una hora de su transcurrir como pelotero profesional, de la vida sencilla que lleva en Don Gregorio y de su futuro, uno que no ve dentro de los diamantes profesionales, sino como instructor de niños.
La hilera de vehículos salió de la terminal aérea con Vladi montado en un camión-jipeta manejada por su hermano Eleazar y se convirtió en un dragón que ocasionó retrasos en el tránsito en la avenida Las Américas mientras el jugador se paraba en cada lugar que encontraba un grupo de personas que salieron a saludarlo
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“Uno tiene que trabajar tres veces más que los gringos”, dijo el bateador de por vida de .318, el más alto entre los dominicanos. “Nunca pasé hambre, pero tenía que levantarme a las 6:00 de la mañana para arar un becerro que era más grande que yo para que no se amamantara, tenía que sacar la leche y lo que trato es mantener nuestra comunidad en alto. El logro que he tenido es de nuestra República Dominicana”.
Guerrero, de 42 años, explicó que cuando se retiró del béisbol profesional en 2013 tras 16 temporadas no pensó que sería inmortalizado en el Salón de la Fama de Cooperstown tan pronto.
El exguardabosques fue elegido el pasado 24 de enero con 92,9% de los votos en su segundo año de nominación. Se trata del tercer dominicano en obtener la distinción, luego de los lanzadores Juan Marichal en 1983 y Pedro Martínez en 2015.
El miércoles 24, mientras esperaba la llamada de la Asociación de Escritores de Béisbol de América, Guerrero reveló que 40 minutos antes, con los nervios de punta, entró una llamada de un primo, como para ponerle más dramatismo al momento.
Guerrero entrará al templo de los inmortales con la gorra de los Angelinos de Los Ángeles en Anaheim, lo que lo convertirá en el primero del club californiano. Un dilema que fue resuelto a última hora, ya que tenía también la posibilidad de convertirse en el último exjugador de los Expos de Montreal en hacerlo.
“No me voy a llevar nada (de esta tierra) sino la caja. Lo que trato es (que) mi familia, mis hijos que están aquí que vean lo que fue su padre, sus tíos. No es lo que tú quieras pensar porque hay muchas personas que llegan a un sitio y piensan que no van al baño, por no decir la otra cosa. Me siento contento (porque) cuando uno se muera es lo único que se va a llevar”, dijo.
“Un recibimiento como este solo se ofrece a un grande. Cada vez que un dominicano sale del territorio nacional a practicar cualquier actividad y pone en alto el nombre de la República Dominicana le está dando una buena noticia al país, Vladimir Guerrero es una buena noticia para el pueblo dominicano. Todos sabíamos que Vladimir tenía los números para el Salón de la Fama, pero allí también es necesario para llegar un comportamiento de decencia, de humildad, de entrega, de trabajo y de perseverancia”, dijo el ministro de Turismo, Francisco Javier García.
“Un ejemplo fuiste en el campo de juego, un ejemplo ha sido en tu vida y un ejemplo de humildad que te ha caracterizado y de lo cual todos los dominicanos nos sentimos orgullosos, este acto es para ti y con el mismo nos sentimos honrados al momento de honrarte”, dijo el ministro de Deportes, Danilo Díaz.
“Aquí hay mucho talento”, insistió y señaló la labor de David Ortiz y Adrián Beltré. “Que no nada más seamos nosotros tres, que haya más dominicanos” en Cooperstown, deseó.
Durante sus 16 años en Grandes Ligas, Guerrero conectó 449 cuadrangulares, 2,590 hits e impulsó 1,496 carreras con un promedio de bateo de .318.
La ceremonia oficial de exaltación, en la que también ingresarán al Salón de la Fama Chipper Jones, Jim Thome y Trevor Hoffman, se celebrará en Cooperstown, Nueva York, el 29 de julio próximo.




