DIARIO PUERTO PLATA.- El empresario José Natalio, vinculado durante años a los sectores de la medicina, el turismo y el desarrollo inmobiliario, puso sobre la mesa un tema que seguramente dará de qué hablar en Puerto Plata.
Y lo hizo sin muchos rodeos.
“Cuando se trata de llevar la contraria a Puerto Plata nadie le gana. Somos campeones en la capacidad de crítica a ‘los que hacen’, pero pobres en la actitud de hacer”, expresó.
Natalio parte de algo que vemos con frecuencia: personas que hablan de “la opinión del pueblo” como si alguien pudiera apropiarse de la voz de toda una comunidad.
Para el empresario, muchas veces detrás de esa llamada “opinión del pueblo” lo que realmente existe es una opinión particular, marcada por intereses personales, políticos, partidarios o, sencillamente, por esa costumbre que tenemos de llevarle la contraria a casi todo.
Pero fue cuando habló de algunos creadores digitales y opinadores que Natalio realmente le puso picante al debate.
“Entiendo a veces las frustraciones de esos ‘creadores digitales’, que en ocasiones se tornan patológicas, porque la verdad es que debe ser muy desgraciado levantarse todos los días a ver solo el lado negativo de la vida”.
La frase es fuerte, pero abre una conversación que Puerto Plata quizás necesita tener.
Porque una cosa es criticar —algo necesario en cualquier sociedad— y otra muy distinta es convertir la crítica permanente en una forma de vida, donde nada sirve, todo está mal y cualquiera que intenta hacer algo termina en el paredón de las redes sociales.
Natalio también recordó una conocida expresión de la administración: “Si quieres que algo se haga, dáselo a quien no tiene tiempo”.
Y ahí quizás está el fondo de su reflexión.
Puerto Plata necesita voces críticas, claro que sí. Pero también necesita gente que haga, que emprenda, que proponga, que se equivoque, vuelva a intentarlo y produzca resultados.
Porque al final es mucho más fácil opinar sobre lo que otros hacen que levantarse de la silla y hacerlo.
Ese último párrafo le da un cierre más humano y con fuerza, sin que parezca una nota escrita como comunicado empresarial.




