Por: Bienvenido Duran
SANTIAGO.– “La playa de Santiago es Puerto Plata”. Con esta expresión, el ingeniero Kuky Silverio, fundador y presidente de Grupo KSI, resumió una realidad que durante décadas ha unido a las dos provincias y que hoy comienza a adquirir mayor importancia para el desarrollo turístico, inmobiliario y empresarial del Cibao.
La afirmación surgió durante su participación en el Construction Summit – Región Norte 2026, organizado por Revista Mercado, donde compartió su visión sobre el crecimiento de la región y las oportunidades que se presentan para los próximos años.
Silverio, con más de cuatro décadas de experiencia en construcción, infraestructura y desarrollo de proyectos inmobiliarios, entiende que Puerto Plata tiene condiciones para convertirse en uno de los principales puntos de expansión económica del llamado Nuevo Norte.
Y no se refiere únicamente a sus playas.
La provincia cuenta con aeropuerto internacional, terminales de cruceros, infraestructura hotelera, terrenos para nuevos desarrollos y una cercanía con Santiago que podría aprovecharse mucho mejor.
Para el empresario, esa combinación abre la posibilidad de que más familias establezcan su residencia en Puerto Plata mientras mantienen sus actividades laborales o comerciales en Santiago.
Puerto Plata, mucho más que un destino de vacaciones
Durante años, miles de santiagueros han encontrado en Puerto Plata su lugar preferido para disfrutar de la playa, descansar durante los fines de semana o compartir en familia.
Sin embargo, la relación entre las dos provincias podría ir mucho más lejos.
La expansión de proyectos residenciales y las inversiones turísticas están creando expectativas sobre un mercado que ya no depende exclusivamente de los visitantes que llegan a pasar unos días.
Puerto Plata también puede atraer a personas interesadas en construir viviendas, adquirir solares o establecer negocios.
Esa posibilidad cobra mayor importancia cuando se observa el movimiento económico de Santiago, una ciudad con una fuerte presencia industrial, comercial y de servicios.
Mientras Santiago concentra una parte importante de las actividades empresariales del Cibao, Puerto Plata dispone de atractivos turísticos y espacios de expansión residencial que pueden complementar ese crecimiento.
Claro está, para que vivir en una provincia y trabajar en otra se convierta en una alternativa más habitual, será necesario seguir mejorando las conexiones viales y los servicios.
Punta Bergantín podría darle un nuevo impulso a Puerto Plata
Durante su intervención, Silverio también se refirió a Punta Bergantín, uno de los proyectos que mayor expectativa ha generado alrededor del futuro turístico de Puerto Plata.
“Punta Bergantín viene a cambiar el patrón”, aseguró.
El empresario considera que la llegada de nuevos hoteles y desarrollos turísticos puede impulsar otras actividades económicas, particularmente la construcción de viviendas, el comercio y los servicios.
Y es que una inversión hotelera no solamente necesita habitaciones para recibir turistas. También requiere trabajadores, suplidores, transporte, mantenimiento y una serie de actividades que pueden beneficiar a empresas y comunidades de su entorno.
En Puerto Plata, donde el turismo ha sido durante décadas una importante fuente de ingresos, ese movimiento podría contribuir a diversificar las oportunidades económicas.
Aunque los resultados dependerán de la ejecución de las inversiones y de la participación de los negocios locales, Punta Bergantín representa una posibilidad de crecimiento que trasciende el sector hotelero.
El Nuevo Norte necesita a Santiago y Puerto Plata
Uno de los puntos centrales de la visión de Silverio es que ambas provincias deben aprovechar sus fortalezas en lugar de desarrollarse de manera aislada.
Santiago tiene una estructura empresarial e industrial consolidada. Puerto Plata aporta su experiencia turística, sus recursos naturales, sus instalaciones portuarias y las posibilidades de crecimiento residencial.
Esa relación puede convertirse en una ventaja para atraer inversiones y ampliar el mercado inmobiliario.
La expresión “La playa de Santiago es Puerto Plata” no es nueva para quienes conocen la región. Lo interesante es el significado que comienza a tener dentro de las perspectivas de desarrollo.
Ya no se trata solamente de viajar a la costa durante un fin de semana. Se trata de pensar en una región donde vivir, trabajar, hacer negocios y disfrutar del turismo pueda resultar cada vez más compatible.
Puerto Plata ante una oportunidad que debe aprovechar
El crecimiento turístico e inmobiliario plantea buenas perspectivas para Puerto Plata, pero también importantes responsabilidades.
La provincia necesita que las nuevas inversiones estén acompañadas de planificación urbana, infraestructura, servicios y oportunidades para sus habitantes.
Los grandes proyectos pueden atraer capital y generar empleos, pero su impacto será mayor si también favorecen a los pequeños empresarios, profesionales, comerciantes y trabajadores locales.
Puerto Plata tiene a su favor una ubicación privilegiada, experiencia turística y una relación histórica con Santiago que puede fortalecerse.
Esa es precisamente una de las ideas que dejó Kuky Silverio en el Construction Summit 2026.
Después de décadas dedicadas al desarrollo inmobiliario, el empresario observa en la conexión entre ambas provincias una oportunidad para ampliar las posibilidades de inversión y vivienda en el Cibao.
Porque si Puerto Plata ha sido durante generaciones la playa de Santiago, el desafío del Nuevo Norte es que también pueda consolidarse como una de sus grandes aliadas para vivir, invertir y generar prosperidad.




