Kuky Silverio con más de cuatro décadas de éxitos
SANTIAGO.– Con más de cuatro décadas vinculadas a la construcción, infraestructura y desarrollo inmobiliario, el ingeniero Kuky Silverio, fundador y presidente de Grupo KSI, plantea que Santiago y Puerto Plata están entrando en una nueva etapa de integración económica y territorial que abre oportunidades para la vivienda, el turismo y la inversión.
“La playa de Santiago es Puerto Plata”, afirmó Silverio durante su participación en el Construction Summit – Región Norte 2026 de Revista Mercado, al describir una realidad que comienza a transformar el mapa inmobiliario del Cibao: vivir en Puerto Plata y trabajar en Santiago, o hacerlo a la inversa, es cada vez más viable.
Su participación se produjo en el segmento “Nuevos desarrollos que impulsan el futuro de la región”, dentro de una agenda empresarial donde también fueron analizados Punta Bergantín como “Motor del Nuevo Norte” y el nuevo escenario del mercado inmobiliario de la zona.
La presencia de Silverio en ese escenario encuentra respaldo en una extensa trayectoria. Grupo KSI ha desarrollado proyectos inmobiliarios y de infraestructura durante décadas y hoy figura entre las firmas de mayor trayectoria en lotificaciones y desarrollos urbanísticos vinculados a Puerto Plata y la región Norte.
De Hacienda a Hacienda: una historia de crecimiento
La expansión de KSI puede contarse también a través de sus proyectos.
Hacienda I, Hacienda II, Hacienda El Doral y Hacienda de Gurabo representan diferentes momentos de una estrategia que ha ido creciendo junto con las transformaciones de Puerto Plata y Santiago.
Hacienda II, desarrollada junto a la familia Gómez Pellerano frente a Playa Dorada, ofrece solares desde 300 metros cuadrados y está orientada tanto a familias que desean construir su vivienda como a quienes buscan crear patrimonio mediante una inversión inmobiliaria.
Hacienda El Doral lleva esa apuesta a otra escala. El desarrollo fue concebido inicialmente con alrededor de 700 solares y su planificación contempla alcanzar aproximadamente 3,000, configurando una comunidad residencial de gran dimensión en Puerto Plata.
El proyecto incorpora opciones dirigidas a la clase media y responde a una filosofía que Silverio ha mantenido durante su trayectoria: transformar terrenos en comunidades y acercar a las familias la posibilidad de construir patrimonio propio.
Hacienda de Gurabo extiende esa presencia hacia Santiago, en una zona residencial caracterizada por su crecimiento y plusvalía.
En conjunto, los desarrollos muestran una huella inmobiliaria que ya no puede analizarse únicamente desde Puerto Plata, sino dentro de una estrategia regional.
El Nuevo Norte
Para Silverio, esa expansión coincide con una transformación mayor.Santiago aporta industria, comercio, servicios y una poderosa plataforma empresarial. Puerto Plata suma turismo, playas, aeropuerto, puertos y una nueva generación de inversiones.
La conectividad está acercando esas fortalezas. De ahí una de las expresiones más contundentes de su participación: “La playa de Santiago es Puerto Plata”.
Su visión es que ambas ciudades comiencen a funcionar cada vez más como polos complementarios de una misma región, permitiendo que familias puedan vivir en una provincia y trabajar en la otra.
Punta Bergantín cambia el escenario
Punta Bergantín ocupa un lugar fundamental dentro de esa visión.
“Punta Bergantín viene a cambiar el patrón”, sostuvo Silverio.
La llegada de nuevos hoteles y desarrollos turísticos puede generar un efecto que trascienda las habitaciones: nuevos empleos necesitarán viviendas; nuevas empresas demandarán servicios y terrenos; y una mayor actividad turística estimulará el comercio y la inversión.
Silverio observa en ese proceso la posibilidad de un nuevo ciclo para Puerto Plata.
Una empresa que también se convirtió en familia
Pero su historia empresarial tiene otra dimensión.Silverio, padre de cuatro hijos, relató que en lugar de limitarse a incorporarlos a las empresas que había construido, los motivó a desarrollar sus propios proyectos.
Con el tiempo ocurrió algo que hoy cuenta con orgullo: terminó convirtiéndose en socio de sus propios hijos.
La decisión resume su visión sobre la continuidad empresarial.
Para Silverio, una generación no debe entregar a la siguiente solamente propiedades o compañías; debe transmitir capacidad para trabajar, emprender y crear.
El legado:
Cuando le preguntaron qué desea dejar después de décadas de trabajo, Silverio habló de Puerto Plata y de su desarrollo.
Su trayectoria comenzó cuando el mapa turístico e inmobiliario de la región era muy diferente al actual. Ha atravesado períodos de expansión y crisis y ahora observa una nueva etapa de oportunidades.
Hacienda Doral I,Hacienda El Doral II y Hacienda de Gurabo cuentan parte de esa historia. Punta Bergantín y la creciente conexión Santiago–Puerto Plata apuntan hacia la próxima.
Para Kuky Silverio, ese es el Nuevo Norte: una región donde turismo, industria, vivienda, infraestructura e inversión comienzan a encontrarse.
Y después de más de cuatro décadas desarrollando proyectos, su legado puede resumirse en una idea sencilla: transformar tierra en oportunidades y convertir esas oportunidades en patrimonio para nuevas generaciones.
Por: la redacción




