DIARIO PUERTO PLATA.-La música comenzó a sonar y el público se entregó por completo a una noche que se extendió hasta la madrugada. Al día siguiente, las reacciones en redes sociales, programas de radio y otros medios reflejaron la satisfacción de quienes fueron testigos de la celebración de los 50 años de trayectoria artística del maestro Ramón Orlando.
Con una energía que sorprendió a los presentes, el pianista, cantante y arreglista recorrió el escenario, interpretó sus canciones, compartió con sus invitados y hasta bailó y saltó de un lado a otro de la tarima, visiblemente emocionado por el respaldo recibido.
La producción “50 años: Ramón Orlando y sus amigos”, organizada por EW Shows, reunió a más de 40 artistas y logró una amplia convocatoria en el Estadio Olímpico Félix Sánchez, donde las gradas quedaron ocupadas y una gran parte de la grama también recibió al público.
El espectáculo apostó por rescatar los recuerdos de los llamados años dorados del merengue y reunir a varias generaciones de artistas que han contribuido al desarrollo y permanencia de la música dominicana. La propuesta también permitió la integración de distintos géneros musicales y tuvo como uno de sus elementos centrales el vínculo familiar.
Ramón Orlando compartió el escenario con su padre, el legendario Cuco Valoy, y con su hijo Jura Valoy, en una noche cargada de emociones y momentos especiales.
Uno de los segmentos más emotivos estuvo dedicado a los merengueros fallecidos. El público acompañó con entusiasmo las interpretaciones en homenaje a figuras que ya no están, mientras que también participaron en este tributo Silvio Mora, Danny Matías, Javier Villamán, Willie Hierro, Ray Polanco, Zulinka y Miguel.
La celebración comenzó alrededor de las 8:00 de la noche y se extendió hasta aproximadamente las 4:00 de la madrugada, cuando una exhibición de fuegos artificiales puso el punto final a la jornada.
Sergio, Fernando y Eddy abren la fiesta merenguera
La participación de Sergio Vargas, Fernando Villalona y Eddy Herrera elevó desde temprano el ambiente del Estadio Olímpico. Los tres artistas llevaron al escenario una representación del merengue y estuvieron acompañados por imágenes de la bandera dominicana proyectadas en una pantalla gigante.
El público respondió con aplausos y vítores desde sus primeras apariciones, mientras la cartelera avanzaba con la participación de grandes figuras de la música nacional.
Entre los artistas más esperados estuvo Juan Luis Guerra, quien interpretó temas como “Las Avispas” y “La Bilirrubina”, logrando uno de los momentos destacados de la noche.
El consejo de Cuco Valoy a Ramón
Otro de los momentos de mayor significado fue la participación de Cuco Valoy, padre de Ramón Orlando y una de las figuras históricas de la música dominicana.
Antes de continuar con la parte musical, Cuco compartió con el público una experiencia de la infancia de Ramón y recordó cómo comenzó su formación artística.
Explicó que, cuando Ramón era niño, este quería aprender a tocar batería, pero él decidió orientarlo hacia el piano. Según relató, le pidió que comenzara practicando media hora al llegar de la escuela, luego aumentara a una hora y posteriormente continuara durante el tiempo que quisiera.
Cuco destacó que solo tuvo que darle esa indicación una vez, pues Ramón continuó por iniciativa propia con sus estudios y perfeccionamiento musical hasta alcanzar la trayectoria que ahora celebraba.
Ramón, visiblemente emocionado, reconoció a su padre como una figura fundamental en su formación y uno de los grandes patriarcas de su vida.
Durante ese segmento también recordó que el arreglo musical de “Juliana”, una de las composiciones emblemáticas de Cuco Valoy, le tomó apenas cinco minutos, como muestra de la rapidez y capacidad que ha desarrollado a lo largo de su carrera.
En otro momento del espectáculo, Ramón cedió el piano al reconocido músico y productor Sergio George, fundador del grupo DLG (Dark Latin Groove), agrupación que popularizó internacionalmente “Juliana”, canción escrita y grabada originalmente por Cuco Valoy en 1978.
Una noche para varios géneros musicales
La celebración no se limitó al merengue. El escenario recibió a intérpretes de diferentes géneros, acompañados por músicos profesionales que contribuyeron a la diversidad del espectáculo.
Uno de los momentos esperados fue el reencuentro con integrantes de la Orquesta Internacional, entre ellos Feni Ortiz, Miguel Miguel, Henry García y Carlos David, cuyas voces forman parte de la historia musical de Ramón Orlando.
En el segmento dedicado al merengue también participaron Miriam Cruz, Milly Quezada, Los Hermanos Rosario, Jandy Ventura, José Virgilio Peña Suazo, Kinito Méndez y Pochy Familia, quienes ofrecieron sus respectivas actuaciones ante el público.
La salsa tuvo su espacio con las presentaciones de Jura Valoy, Michel “El Buenón”, Sexappeal, José Alberto “El Canario” y Cuco Valoy.
La música típica también estuvo representada con El Prodigio, Robert Liriano, Krisppy y El Blachy, quienes aportaron al recorrido por los diferentes sonidos de la música dominicana.
Ramón Orlando también llevó el romanticismo al escenario
La parte romántica de la noche permitió a Ramón Orlando presentar varias de sus baladas más conocidas, entre ellas “Mil maneras”, “No me importa”, “Quiéreme ahora”, “Nupcias”, “Tonto corazón” y “Que venga”.
En este segmento participaron Maridalia Hernández, Martha Heredia, Nathalie Hazim, Steffany Constanza, Pavel Núñez y Melina León, quienes acompañaron al homenajeado en una selección que permitió recorrer otra faceta de su extensa carrera.
Para cerrar la celebración, Ramón Orlando regresó al merengue con una selección de sus principales éxitos y despidió una jornada que marcó la celebración de cinco décadas dedicadas a la música.
La producción conjugó música, homenajes, recuerdos familiares y la participación de varias generaciones de artistas, en una noche que Ramón Orlando había esperado durante años y que finalmente pudo celebrar junto a su público.




