DIARIO PUERTO PLATA.-Las autoridades dispusieron la demolición de dos antiguas edificaciones públicas de Puerto Plata que presentan graves daños estructurales y representan un riesgo para la seguridad, luego de evaluaciones técnicas que determinaron la necesidad de intervenir ambos inmuebles.
Uno de los edificios afectados albergó durante más de medio siglo las oficinas de la Gobernación Provincial y de la Dirección Regional Norte de la Policía Nacional. La estructura está ubicada en la avenida Luis Ginebra y, debido a las fallas identificadas, no podrá ser rehabilitada, según informaron las autoridades.
La gobernadora provincial, Claritza Rochett Peralta de Senior, explicó que el inmueble fue evaluado por técnicos de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructuras y Edificaciones (ONESVIE), quienes determinaron que sus condiciones no permiten una remodelación segura.
La funcionaria señaló que el deterioro de la edificación representaba una amenaza para la integridad del personal que trabajaba en ambas instituciones, por lo que se tomó la decisión de ordenar su demolición y dar paso a una nueva estructura.
Trasladan oficinas para prevenir incidentes
Como parte de las medidas preventivas, las dependencias gubernamentales fueron trasladadas a otras instalaciones hace varias semanas.
La Gobernación Provincial opera actualmente en la calle Comandante Horacio Ornes Coiscou, conocida como calle 26 de Agosto, mientras que la Dirección Regional Norte de la Policía Nacional fue reubicada en un edificio corporativo de la calle Beller.
Los traslados buscan garantizar la seguridad de los empleados y permitir que ambas instituciones continúen ofreciendo sus servicios mientras se concreta la demolición del inmueble.
Antiguo cuartel de Bomberos también será demolido
A esta situación se suma el antiguo cuartel general de los Bomberos Municipales de Puerto Plata, cuya demolición también fue dispuesta debido a las condiciones de deterioro que presenta.
La edificación, construida en 1930, está situada entre la avenida General Gregorio Luperón, en el malecón, y la calle Sánchez, en el centro histórico de la ciudad.
El inmueble presenta numerosas fisuras y grietas en paredes y vigas, además de otros daños estructurales que lo convierten en un espacio de alto riesgo.
Ante el peligro identificado, el edificio fue desalojado y sus alrededores permanecen delimitados con cintas amarillas para impedir el acceso y advertir a los ciudadanos sobre las condiciones de la estructura.
Las medidas adoptadas por las autoridades buscan prevenir posibles accidentes derivados del deterioro de estas edificaciones públicas y reducir los riesgos para empleados y transeúntes.




