PUERTO PLATA.- El director general de la Corporación de Acueductos y Alcantarillados de Puerto Plata (Coraapplata), ingeniero Carlos Troche, atribuyó la escasez de agua que existe en varias comunidades de la provincia al daño que causan a las fuentes que las abastecen de agua las granceras.
Troche sostuvo que también son co-responsables de la merma de los caudales de agua, los dueños de fincas que ordenan su desmonte para sembrar hierba para su ganado o para plantan rubros agrícolas, provocando que la escasez de lluvia sea mayor cada año que transcurre.
Atribuyó a una grancera de Navarrete y a otra instalada en Saballo, Imbert, y a los dueños de finca del área de influencia del río Bajabonico la destrucción de ese importante activo hídrico de la parte oeste de la provincia de Puerto Plata, el cual ha devenido en un delgadísimo hilo de agua.
El titular de Coraapplata denunció que esas dos granceras que han extraído miles de metros cúbicos de agregados del río Bajabonico y los finqueros que han desmontado miles de tareas de tierra boscosa están provocando que no haya agua para seres humanos, animales y la agricultura de la zona.
Del mismo modo, criticó que Medio Ambiente no haya sancionado hasta ahora al propietario de una finca localizada entre El Chocho y La Catalina, que ordenó a su mayoral desmontar cientos de tareas de tierra de su propiedad, atentando contra las fuentes de agua de la zona.
El funcionario hizo la denuncia al respaldar el llamado hecho por Antonio Rodríguez, responsable del sector agua del Banco Mundial para Centro América, para que región proteja sus fuentes de agua, que sufren un «grave deterioro» e invierta más en infraestructura.
El experto del Banco Mundial ha dicho que un estudio realizado refleja claramente que si no tenemos el recurso agua para distribuir, no tenemos nada, por lo que en Centroamérica en general hay que proteger sus fuentes y mejorar el tratamiento de aguas residuales
El ingeniero Carlos Troche demandó del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, una acción urgente y contundente que impida a las granceras y a los propietarios de predios agrícolas continuar destruyendo los ríos y los bosques, porque de no hacerlo, en poco tiempo las fuentes de agua desaparecerán y la vida de los seres vivos será imposible.
via: puertoplatahabla.com




