De acuerdo con los lugareños, la vía presenta grandes baches, tramos completamente destruidos y acumulación de lodo, lo que dificulta el tránsito vehicular y pone en riesgo la seguridad de quienes se desplazan diariamente. “Eso parece una carretera para burros y animales, no para vehículos”, expresó uno de los residentes, visiblemente indignado por las condiciones en que se encuentra el camino.

Los comunitarios aseguran que la situación afecta gravemente el transporte de productos agrícolas, el acceso a servicios básicos y la movilidad de estudiantes y trabajadores, quienes deben enfrentar largas demoras o incluso evitar el uso de la vía en días de lluvias.
En medio de las quejas, destacaron la intervención de la senadora Ginette Bournigal, quien visitó la zona afectada para constatar de primera mano el estado de la carretera. Según informaron, la legisladora habría canalizado la situación ante el Poder Ejecutivo, remitiendo un informe al presidente Luis Abinader con el propósito de buscar una solución.
Los residentes reiteraron su llamado al Gobierno y al Ministerio de Obras Públicas para que se incluya la reconstrucción de esta vía en los planes de infraestructura, advirtiendo que el abandono prolongado podría agravar aún más las condiciones y aumentar el aislamiento de estas comunidades.
Mientras tanto, la población continúa enfrentando dificultades diarias, a la espera de una respuesta concreta que permita restablecer el tránsito seguro y mejorar su calidad de vida.