Resultado de imagen para sistema biométricoCon diversos inconvenientes en el proceso de su uso, el nuevo sistema biométrico implementado por la Dirección General de Migración (DGM) y la Junta central Electoral (JCE) en el Aeropuerto Internacional de las Américas, José Francisco Peña Gómez, (AILA – JFPG) para mantener un control de los pasajeros que ingresan  y salen del país por los aeropuertos nacionales, fue puesto en marcha con la novedad de tomar huellas digitales y fotografías a cada pasajero que llega y sale del país.

Este nuevo proceso implementado el pasado viernes resultó un verdadero caos y protestas por parte de los viajeros.

La mayoría de pasajeros que arribaban por la terminal aérea manifestaban su molestia por la situación, ya que las filas que se hicieron fueron interminables, las cuales se extendían desde el salón de embajadores hasta el mismo salón de Migración de llegada de la terminal aeroportuaria.

Con este nuevo proceso migratorio, cada pasajero es sometido a un proceso de toma de fotografía y de huellas digitales, el cual se toma hasta 15 y 20 minutos, con lo cual se produce un congestionamiento de los viajeros.

De acuerdo a la nota publicada por almomento.net fue tal el retraso que el equipaje de los pasajeros de un vuelo de Iberia y de JetBlue llegó primero al salón de Aduana, mientras los dueños hacían largas filas en procura de chequear sus documentos y luego proceder a retirar sus pertenencias.

Hace unos años este sistema fue implementado por la DGM en la misma terminal aérea, pero fue tal el retraso que provocaba en la salida de los viajeros que fue dejado sin efecto.

El viernes pasado los turistas se veían además de molestos se encontraban muy desconcertados y desorientados para obtener la tarjeta de turista.

El sistema tiene varios días que se está aplicando, sin embargo, este viernes se produjo un largo congestionamiento dentro del área de migración entre los pasajeros que estuvieron que esperar más de tres horas para salir del salón de migración y aduana.

La DGM dijo que es normal que en el inicio de la puesta en vigencia de este tipo de registro de información de los viajeros, se produzcan algunas debilidades, pero aclara que el caso del pasado viernes se produjo principalmente por el cierre de dos puertas de desembarque de la sala B, y esto provocó que tres vuelos programados para esta área fueran desviados a la sala A.

La práctica regular de la administración del AILA – JFPG, es distribuir en forma equilibrada en las dos salas, A y B, los vuelos para evitar congestionamiento y reducir el tiempo de espera en las filas que se forman ante los mostradores de los inspectores de migración.

Explica Migración en nota de prensa que en condiciones normales el estimado máximo de un pasajero en las salas de migración es entre 15 y 20 minutos para llegar ante el inspector, y el chequeo de su documentación y toma de datos no supera los 5 minutos.

Además “como es propio en todo cambio operacional, monitorizamos la puesta en marcha para hacer los ajustes necesario al nuevo método”.

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