La madrugada aún no ha terminado de transfigurarse en mañana y ya Luis Daniel Reyes está subiendo la cuesta sin asfaltar que le lleva al que ha sido su centro de trabajo por las pasadas dos décadas, en el barrio Sumidero de Aguas Buenas.
La madrugada aún no ha terminado de transfigurarse en mañana y ya Luis Daniel Reyes está subiendo la cuesta sin asfaltar que le lleva al que ha sido su centro de trabajo por las pasadas dos décadas, en el barrio Sumidero de Aguas Buenas.