Todo vino a aclararse poco después… cuando comenzó a levantar sospecha que cada pregunta Paliza la leía en la pantalla de su teléfono celular. O sea, le estaban llegando de fuera, y a partir de ese momento resultó fácil averiguar de dónde provenía la información e identificar el equipo exterior que se la estaba suministrando.
… Y entró la seguridad
Se consideró que se trataba de un asunto de seguridad la comunicación permanente de la oposición con el exterior desde una reunión en el Palacio Nacional donde participaba el Presidente de la República. A Danilo Medina no se le dijo nada de lo que ocurría –como sucede siempre en esos casos–, pero la seguridad del Estado entendió que era necesario sacar el Internet de servicio, y eso sólo era posible tumbando el servidor del Palacio. Así se hizo.
La reunión siguió como si nada estuviera pasando y las entrevistas a los abogados postulantes continuaron con normalidad.
Lo único que se modificó fue la “inteligencia” que hasta el momento exhibía Paliza, y como era habitual después de cada presentación de un nuevo postulante, a él se le daba la palabra para que formulara preguntas… Y siempre se lucía.Pero ahora, por más que revisaba su celular, ninguna nueva instrucción encontraba: “No tengo nada qué preguntar”, repetía el senador Paliza ante el asombro de los restantes miembros del CNM — incluyendo al presidente Medina- -, que se encontraban al margen de lo que estaba ocurriendo.
… Un equipo pesado
Luego se descubriría todo… Paliza y su jefe en el PRM habían acordado que las preguntas a los postulantes las formularía un equipo de juristas de ese partido que seguiría paso a paso las incidencias de las sesiones del CNM a través de la televisión y que se les transmitirían al senador por whatsapp. Si se observa detenidamente el video de las sesiones del CNM se puede apreciar que las preguntas de Paliza tienen dos características: se hacen leyendo la pantalla de un celular y son tan duras y difíciles como blandas y fáciles dependiendo de la ubicación política que el equipo de juristas del PRM asignara a los postulantes.
¿Un ejemplo? El interrogatorio –casi como si se tratara del fiscal a un criminal–, que le hizo Paliza a Mariano Rodríguez, el pasado presidente del TSE… ¡… Porque hasta ese momento, nadie había descubierto el truco!





