El papa Francisco pidió ayer a a los líderes del gobierno y de la sociedad de Venezuela que eviten más violencia en el país, aludiendo al creciente número de fallecidos, heridos y presos.
Francisco dijo a los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro que, unido a las familias de las víctimas en su dolor, hacía un llamado sincero “al gobierno y a todos los componentes de la sociedad venezolana para que se evite toda forma de violencia, se respeten los derechos humanos y se busquen soluciones negociadas”.
Los venezolanos están cansados de las graves “crisis humanitarias, sociales, política y económica” que afligen al país, agregó el pontífice.




