DIARIO PUERTO PLATA.-El agua de coco ha aumentado su presencia entre los consumidores dominicanos, con una oferta que se extiende desde vendedores en calles y carreteras hasta supermercados y productos procesados, embotellados y enlatados.
Según estimaciones de Hecmilio Galván, director general del Fondo Especial para el Desarrollo Agropecuario (FEDA), actualmente unas 10 industrias procesan y envasan agua de coco en República Dominicana.
Galván atribuye parte del crecimiento del consumo a una mayor disponibilidad del producto y al interés de los consumidores por opciones relacionadas con una alimentación saludable. También señala que la cultura fitness, especialmente entre los jóvenes, ha impulsado la demanda.
El crecimiento se refleja además en los supermercados, donde cada vez es más común encontrar coco pelado y diferentes presentaciones de productos derivados.
Una bebida con electrolitos
La doctora Yaribel Calcaño, especialista en medicina estética, nutrición y antienvejecimiento, explica que el agua de coco contiene principalmente agua y aporta electrolitos como potasio, sodio y magnesio, además de pequeñas cantidades de carbohidratos.
Su principal beneficio está relacionado con la hidratación y la reposición de electrolitos, aunque no necesariamente es la mejor opción para todas las personas.
Calcaño advierte que quienes deben controlar el consumo de potasio y líquidos, particularmente pacientes con enfermedades renales, deben limitarla o evitarla siguiendo las recomendaciones médicas.
Para personas sanas puede ser una alternativa a refrescos, jugos y otras bebidas con azúcar añadida, aunque su consumo también debe ser moderado debido a los azúcares naturales que contiene.
No es una bebida milagrosa
La especialista también descarta la idea de que el agua de coco tenga propiedades para “desintoxicar” el organismo.
Explica que el cuerpo cuenta con órganos como el hígado y los riñones, encargados naturalmente de eliminar sustancias de desecho, por lo que ningún alimento o bebida puede cumplir por sí solo una función de “desintoxicación”.
Como referencia, considera que un vaso al día puede formar parte de la alimentación de una persona sana, dependiendo del resto de su dieta.
Aunque su contenido de potasio puede contribuir a una alimentación favorable para la salud cardiovascular, el agua de coco no constituye un tratamiento para la hipertensión ni para enfermedades cardiovasculares.
Un mercado con potencial de expansión
El crecimiento del consumo local ocurre mientras el sector del coco busca ampliar su participación en los mercados internacionales.
Datos de Aduanas indican que las exportaciones dominicanas de coco alcanzaron aproximadamente US$6.03 millones en 2025, una reducción frente a los US$6.82 millones registrados en 2024.
Hasta julio de 2026, las exportaciones habían alcanzado unos US$3.4 millones, según datos citados por Osmar Benítez, presidente de la Junta Agroindustrial Dominicana.
Benítez ha planteado que República Dominicana tiene potencial para elevar sus exportaciones de coco hasta US$300 millones, lo que refleja las oportunidades de crecimiento que todavía existen para este producto.




