Un portavoz del Departamento de Estado confirmó que las citas serán ajustadas mientras los funcionarios reciben entrenamiento, aunque no precisó cuándo se reanudarán con normalidad.
La medida comenzó a generar notificaciones entre solicitantes que ya tenían entrevistas programadas. Las autoridades indicaron que las embajadas y consulados informarán directamente a los afectados sobre cualquier cambio en sus citas.
Según el Departamento de Estado, la capacitación busca preparar a los funcionarios para aplicar nuevos procedimientos destinados a determinar que los beneficiarios de visas no representen una carga para las arcas públicas estadounidenses ni dependan de programas de asistencia destinados a ciudadanos que cumplen con los requisitos.
El entrenamiento comenzó a principios de agosto y se desarrolla a nivel mundial, por lo que la suspensión temporal afecta a la red consular estadounidense en distintos países.
De acuerdo con una fuente citada por The Washington Post, las citas para visas de inmigrante fueron canceladas desde el lunes y permanecerían suspendidas hasta finales de agosto.
La decisión se produce en medio de nuevas medidas migratorias impulsadas por la administración del presidente Donald Trump, que también anunció la revocación de visas B-1 y B-2 a personas que ingresaron a Estados Unidos con estos permisos y posteriormente solicitaron asilo.
Además, el Gobierno estadounidense busca endurecer los requisitos para las visas de trabajo H-1B y aumentar significativamente el costo para los empleadores que las utilizan para contratar trabajadores extranjeros especializados.