DIARIO PUERTO PLATA.-El presidente de la Unión de Mototaxis del Distrito (Unamodin), Willin Pérez, defendió este viernes el papel que desempeñan los motoconchistas en la sociedad dominicana y aseguró que estos trabajadores son “las ambulancias de los barrios”.
Pérez reaccionó ante las críticas que constantemente reciben los motoristas y afirmó que no todos deben ser señalados como delincuentes por las acciones aisladas de algunos.
“Muchas veces, por un error que comete uno, la gente quiere meter en un mismo paquete a todos. El motoconchista organizado, con una esquina y una dirección donde todo el mundo sabe dónde está parado, no es delincuente”, expresó.
El dirigente sostuvo que los motoconchistas realizan una labor social importante en sectores vulnerables del país, destacando que en numerosas ocasiones son quienes trasladan personas enfermas o heridas en situaciones determinantes.
“Aquí nosotros somos las ambulancias de los barrios, donde no entra el TRAE ni entran las ambulancias del 911. Tiene que sacarlo un motoconcho”, afirmó.
Asimismo, indicó que muchos padres de escasos recursos dependen de este servicio para transportar a sus hijos a las escuelas, ya que no cuentan con dinero suficiente para pagar taxis u otros medios de transporte.
Pérez explicó que, según sus estimaciones, en el país existen cerca de 900 mil motoconchistas organizados, debido a la falta de oportunidades laborales.
“Aquí no hay plazas de empleo para todos esos padres de familia. Muchos no van a trabajar por 20 mil o 25 mil pesos, por eso buscan el sustento diario en el motoconcho”, señaló.
Sobre las recientes medidas anunciadas por el Ministerio de Interior y Policía relacionadas con el uso obligatorio de cascos certificados y homologados, el presidente de Unamodin dijo estar de acuerdo con la seguridad vial, pero criticó la forma en que las autoridades pretenden aplicar las normativas.
“Estamos de acuerdo con el casco certificado y homologado para el conductor, pero no pueden exigirle algo al motoconchista cuando ni siquiera los agentes policiales han sido dotados de esos cascos”, manifestó.
Pérez consideró que el problema del tránsito y del uso de motocicletas en República Dominicana tiene más de 50 años y no puede resolverse “en un mes ni en un año”, sino mediante educación, colaboración y un régimen de consecuencias.
Además, advirtió sobre el impacto político que podría generar el descontento del sector, asegurando que los motoconchistas representan una importante fuerza electoral en el país.
“Si hay 900 mil motoconchistas, cada uno puede aportar una persona para ir a votar. Entonces los motoconchistas deben tomar en cuenta quiénes los maltratan y quiénes no”, expresó.
Como alternativa, propuso que el Gobierno entregue gratuitamente cascos certificados a los conductores de motocicletas, para posteriormente poder exigir el cumplimiento de la normativa sin afectar económicamente a quienes viven del motoconcho.
“Si el Gobierno me dona un casco certificado, entonces ya no tengo excusa para no usarlo ni para evitar ser fiscalizado”, concluyó Pérez.




