DIARIO PUERTO PLATA.-Las autoridades aduaneras detuvieron en el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA) a un pasajero de nacionalidad colombiana que intentaba salir del país con US$600,700 en efectivo y 647,000 pesos colombianos, dinero que no había sido declarado ante las autoridades correspondientes.
La operación fue ejecutada por la Dirección General de Aduanas (DGA), con el apoyo del Cuerpo Especializado en Seguridad Aeroportuaria y de la Aviación Civil (CESAC) y la Unidad de Prevención y Persecución del Contrabando y el Tráfico Ilícito del Ministerio Público.
De acuerdo con las informaciones ofrecidas, el extranjero tenía previsto viajar hacia Panamá y llevaba ocultos US$599,700 en un bulto de mano, mientras que otros US$1,000 los tenía en sus bolsillos. Además, transportaba los 647,000 pesos colombianos.
El dinero en dólares está valorado en aproximadamente RD$35,981,930, según la tasa de cambio indicada por las autoridades. Por tratarse de una cantidad que supera el límite permitido para transportar efectivo sin realizar la declaración correspondiente, el caso fue puesto bajo investigación.
El pasajero quedó a disposición del Ministerio Público, organismo que deberá determinar las acciones legales que correspondan y profundizar las investigaciones sobre el origen y destino de las divisas.
El director general de Aduanas, Nelson Arroyo, aseguró que la institución mantiene controles permanentes en puertos, aeropuertos y otros puntos de entrada y salida del territorio nacional, como parte de las medidas para combatir el contrabando y el tráfico ilícito.
Este operativo se suma a otras acciones recientes de la DGA contra el comercio ilícito. El pasado mes, la institución informó sobre el decomiso de dos contenedores de mercancías: uno con 4.5 millones de cigarrillos de la marca Jaisalmer y otro con 961 televisores de distintas marcas y tamaños.
Según la DGA, esas incautaciones evitaron pérdidas fiscales superiores a RD$42.2 millones por concepto de derechos e impuestos de importación.
Las autoridades han reforzado los controles sobre pasajeros que movilizan grandes cantidades de efectivo dentro o fuera del país, con el objetivo de detectar posibles casos de contrabando, lavado de activos y otras actividades ilícitas.




