Santo Domingo.-En el sector Brisas del Este, ubicado en Sabana Perdida, las miradas afligidas continúan apoderándose de sus residentes, tras el paso del disturbio tropical que azotó el país el pasado sábado.
Con escobas en las manos y con una notable melancolía en el corazón las personas que habitan en ese sector limpian sus viviendas pasando lista de los objetos que perdieron, al tiempo que recuerdan lo acontecido el fatídico fin se semana pero, a pesar de todo, agradecen que las pérdidas fueron solo materiales.
En un recorrido realizado por periodistas de LISTÍN DIARIO se hizo evidente las miradas atónitas de los residentes de la zona, quienes aseguran no haber visto algo parecido. Según sus testimonios estaban acostumbrados a que las aguas del río aumentarán, pero no a niveles extremos como los que ocurrieron la tarde del sábado.
De hecho, este diario comprobó que todavía se puede observar como las aguas continúan arropando varias casas de los alrededores, por lo que las personas relatan cómo es el proceso de sobreponerse a la difícil situación de ver sus pertenecías completamente dañadas.
“Anoche fue que el agua termino de salir, como en eso de las nueve y pico”, narró Aniana Baloy mientras señaló lo poco que le quedo. Con la mirada entristecida muestró la habitación donde antes se encontraban los ajuares de sus hijas y que ahora se encuentra vacía, ya que estos resultaron afectados por las lluvias.
Baloy agregó que no ha recibo, ni ha visto, a ninguna autoridad acercarse al sector: “Nada. Aquí no ha venido nadie”, expresó mientras recogía la basura del amplio lodo que inunda su casa.




